
El Impuesto de Sucesiones en Alicante es una de las principales preocupaciones cuando se recibe una herencia. Además del impacto emocional del fallecimiento, los herederos deben afrontar una obligación fiscal que exige precisión técnica, cumplimiento de plazos estrictos y correcta aplicación de la normativa autonómica.
En la Comunidad Valenciana, la regulación del impuesto incluye reducciones y bonificaciones específicas que pueden reducir considerablemente la carga tributaria si se aplican correctamente. Sin embargo, un error en la autoliquidación puede provocar recargos, sanciones o liquidaciones complementarias por parte de la Administración.
En Abogados Herencias Alicante, nuestro equipo de abogados y economistas está especializado en el cálculo, planificación y defensa en materia de Impuesto de Sucesiones. Analizamos cada caso de forma individual para optimizar la tributación y evitar riesgos fiscales.

El Impuesto de Sucesiones es un tributo que deben pagar los herederos por la adquisición de bienes y derechos tras el fallecimiento de una persona. Se trata de un impuesto cedido a las comunidades autónomas, lo que significa que cada territorio puede establecer sus propias reducciones y bonificaciones.
En Alicante y en el resto de la Comunidad Valenciana, el impuesto se liquida ante la Administración autonómica. El plazo general para presentar la autoliquidación es de seis meses desde la fecha de fallecimiento, aunque puede solicitarse prórroga.
El importe a pagar depende de varios factores, entre ellos el valor de los bienes heredados, el grado de parentesco con el fallecido y la aplicación de beneficios fiscales.